Cuando el corazón se rompe

Perder un embarazo o un bebé, en cualquier momento del proceso, deja una huella profunda.

Es una vivencia que a menudo queda silenciada o minimizada y sin embargo necesita espacio, palabras y cuidado.

En el trabajo terapéutico, ofrecemos un lugar para transitar el duelo, reconocer la existencia de ese vínculo y darle sentido a la experiencia, sin prisa, sin juicios.

Porque cada pérdida importa y cada historia merece ser escuchada y acompañada con respeto y ternura.

Ojalá este tema no fuera algo real que puede ocurrir y no tuviéramos que hablar de ello.

Esa pérdida o duelo perinatal es lo que pasan las mujeres cuyo embarazo o parto no fue según lo esperado. Es el proceso mediante el cual la mujer trata de recomponerse física y emocionalmente para poder seguir adelante, tras la peor de las noticias.

Desde la psicología perinatal, creemos que el dolor puede transformarse en significado cuando se le da espacio, cuando se nombra y se honra la historia de ese bebé y el vínculo que existió, aunque haya sido breve.

Acompañar no es borrar el sufrimiento, sino ofrecer presencia, escucha y sostén para que la persona o la pareja puedan reconstruirse con ternura y sin culpa, integrando la pérdida como parte de su historia. 

Porque aunque el duelo duela, no estás solo/a.

Con tiempo, acompañamiento y cuidadoes posible volver a encontrar luz, calma y esperanza en medio del dolor y reconocer que ese amor sigue siendo parte de ti, para siempre. 

TERAPIA PÉRDIDAS NEONATAL

Ojalá este tema no fuera algo real que puede ocurrir y no tuviéramos que hablar de ello.

Esa pérdida o duelo perinatal es lo que pasan las mujeres cuyo embarazo o parto no fue según lo esperado. Es el proceso mediante el cual la mujer trata de recomponerse física y emocionalmente para poder seguir adelante, tras la peor de las noticias.

Desde la psicología perinatal, creemos que el dolor puede transformarse en significado cuando se le da espacio, cuando se nombra y se honra la historia de ese bebé y el vínculo que existió, aunque haya sido breve.

Acompañar no es borrar el sufrimiento, sino ofrecer presencia, escucha y sostén para que la persona o la pareja puedan reconstruirse con ternura y sin culpa, integrando la pérdida como parte de su historia. 

Porque aunque el duelo duela, no estás solo/a.

Con tiempo, acompañamiento y cuidadoes posible volver a encontrar luz, calma y esperanza en medio del dolor y reconocer que ese amor sigue siendo parte de ti, para siempre. 

TERAPIA PÉRDIDAS NEONATAL

Cuando una vida se va demasiado pronto, ofrecemos un espacio para nombrar el amor y el dolor y, acompañando en lo que se necesite en cada momento

Comienza tu proceso

Te acompaño con cercanía en cada paso hacia tu bienestar emocional